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Pedro Nolasco Diez Canseco Corbacho



 (* Arequipa, 31 de enero de 1815 - †Chorrillos, 13 de Julio de 1893) militar y político peruano, fue Presidente interino del Perú en tres ocasiones. La primera vez fue en 1863, luego en 1865 y finalmente en 1868. Siempre demostró su firme voluntad de entregar el mando al que legítimamente le correspondiera. «Este hombre sencillo, buen padre de familia y buen agricultor, respetaba normas que otros más cultos y mundanos hollaban; y era en el fondo más práctico que los astutos y los inescrupulosos».

Fue hijo de Manuel José Diez Canseco Nieto y de María Mercedes Corbacho Abril, pertenecientes a la alta burguesía arequipeña de origen español. Cursó estudios en el Seminario de San Jerónimo. En 1834 se incorporó al ejército para defender al gobierno provisorio del general Luis José de Orbegoso contra la revolución iniciada por el general Pedro Pablo Bermúdez; y en las filas del Escuadrón Inmortales concurrió a los combates de Miraflores y Cangallo, siendo ascendido a alférez. Al cabo de un año ascendió a teniente y sirvió como ayudante del general Ramón Castilla, pero solicitó su retiro al producirse la intervención boliviana (1835).


Tiempo después contribuyó al pronunciamiento efectuado en Arequipa contra la Confederación Perú-Boliviana, el 20 de febrero de 1839; se acogió entonces a las disposiciones del gobierno restaurador encabezado por Agustín Gamarra, volvió a filas y obtuvo sus ascensos a capitán y sargento mayor graduado; y en el regimiento de Húsares combatió el movimiento revolucionario que a la sazón efectuó en Arequipa el coronel Manuel Ignacio de Vivanco. Ascendido a sargento mayor efectivo (1841), acompañó al presidente Gamarra en la campaña contra Bolivia, y estuvo en la batalla de Ingavi, el 18 de noviembre de 1841. Muerto el presidente en aquella acción y suscrita la paz al año siguiente, la disputa por el poder en el Perú dio origen a la llamada "anarquía militar".


A órdenes del general Domingo Nieto, Diez Canseco sirvió en la campaña efectuada contra el general Juan Crisóstomo Torrico, y tomó parte en el combate de Agua Santa (1842). Luego secundó la revolución constitucional iniciada por Nieto y Castilla, que culminó triunfalmente en la batalla de Carmen Alto (1844). Pasó a Lima con su batallón y, promovido a teniente coronel, marchó en 1847 a guarnecer la frontera con Bolivia cuando fue amagada por las maniobras del presidente José Ballivián; al terminar aquella misión fue ascendido a coronel (1848). Quedó relegado durante varios años, en calidad de juez de primera instancia militar del departamento de Arequipa (1851); allí se plegó a la revolución acaudillada por el general Ramón Castilla en 1854, haciendo toda la campaña hasta la batalla de La Palma (5 de enero de 1855). Fue entonces ascendido a general de brigada y destinado a la prefectura de Arequipa, que ejerció del 19 de octubre de 1855 al 15 de febrero de 1856.


Nombrado inspector general del Ejército, afrontó la difícil situación ocasionada por el movimiento revolucionario que acaudilló el general Vivanco, y ejerció facultades plenas en los departamentos del centro, mientras el presidente Castilla asumía la dirección de las operaciones contra dicha revolución, que desembocó en una sangrienta guerra civil (1856-58).


Elegido diputado por la provincia de La Unión en 1858, pasó luego a integrar la Cámara de Senadores, de la cual fue vicepresidente en 1860. Al producirse en 1862 el cambio de gobierno, acompañó al flamante presidente Miguel de San Román como segundo vicepresidente de la República. Con tal investidura asumió el gobierno en tres breves períodos: 1863, 1865 y 1868.


Primera presidencia interina


Al producirse la muerte del presidente Miguel de San Román, el 3 de abril de 1863, se hallaban ausentes los dos vicepresidentes: el primer vicepresidente, general Juan Antonio Pezet, estaba en Europa por motivos de salud, y el segundo vicepresidente, Pedro Diez Canseco, estaba en Arequipa. Mientras Diez Canseco emprendía viaje a Lima, se discutió sobre a quién debía corresponderle el gobierno interino de la nación. Los jefes de la guarnición de la capital acordaron entregar el mando al mariscal Ramón Castilla, por ser el militar de más alta graduación. Se temió que el mariscal se apoderara indefinidamente del mando, pero él se mostró respetuoso de la ley y al llegar Diez Canseco le entregó el mando, el día 9 de abril.


Diez Canseco gobernó interinamente hasta el 5 de agosto de 1863, cuando entregó el poder al primer vicepresidente, Pezet, tras su retorno de Europa.


Segunda presidencia interina


A raíz de la firma del Tratado Vivanco-Pareja, el 27 de enero de 1865, hubo en todo el país un descontento contra el gobierno de Pezet, pues se consideró que dicho tratado deshonraba a la nación al aceptar las exigencias de España. El 28 de febrero del mismo año se sublevó en Arequipa el coronel Mariano Ignacio Prado, quien se dirigió a Puno y el 25 de abril se proclamó Jefe Supremo. Organizó un ejército llamado “Restaurador de la Honra Nacional”, con el que partió al Cuzco y a Ayacucho, preparándose para la toma de la capital, Lima. Simultáneamente, en Chiclayo (norte del Perú), se sublevaba el coronel José Balta, convergiendo igualmente su movimiento revolucionario hacia Lima.

Diez Canseco, que era el segundo vicepresidente, simpatizó con los rebeldes y publicó una proclama que Pezet consideró sediciosa, por lo que tuvo que refugiarse en la legación norteamericana, de donde partió hacia Chile, aunque con el propósito de volver para derrocar a Pezet. En efecto, interrumpió su viaje y desembarcó en Chalay, drigiéndose hacia Ayacucho; allí asumió el mando político de la revolución, mientras que Prado conservaba la jefatura militar. Balta lo proclamó como “vicepresidente en ejercicio de poder”.


A fines de septiembre se reunieron en Chincha los dos ejércitos revolucionarios, el de Balta y el de Prado, que sumaban en total 10,000 hombres. El 22 de octubre, Prado y Balta marcharon sobre Lima. El 27 llegaron a Chilca y luego a Lurín, donde acamparon. Prado ingresó por Chorrillos, llegó hasta el pie de las viejas murallas e ingresó por la Portada de Guadalupe (hoy primeras cuadras de Paseo de la República). La defensa de Lima fue muy débil. Palacio de Gobierno cayó después de un violento combate de seis horas. El populacho intervino dedicándose al pillaje y fue en esa ocasión que parte del archivo palaciego se incendió. Pezet, que contaba aún con un ejército, no quiso presentar batalla y se retiró, refugiándose en una corbeta británica surta en el Callao.


El vicepresidente Diez Canseco ingresó triunfante a Palacio el 6 de noviembre de 1865. Durante su mandato interino, que sería muy breve, dio las siguientes medidas:


Convocó a elecciones presidenciales y a una legislatura extraordinaria del Congreso.

Disolvió al ejército vencido.

Decretó el juicio de Pezet, de sus ministros y de quienes hubiesen ejercido funciones públicas.


A través de la cancillería exigió a la legación británica la entrega de Pezet, pero éste ya había salido del país.


Pero no adoptó decisiones drásticas con respecto al problema con España, que siguió latente. Según su punto de vista, era el Congreso quien debía decidir la declaratoria de guerra y al parecer quería ganar tiempo esperando la llegada de los nuevos buques de guerra adquiridos en Europa. Ante esta falta de definición, el día 25 de noviembre los jefes del ejército depusieron a Diez Canseco y al día siguiente el pueblo en cabildo abierto reunido en la Plaza de Armas proclamó Dictador al coronel Prado.

Tercera presidencia interina


La dictadura de Manuel Ignacio Prado, cuyo mayor logró fue la solución victoriosa del conflicto con España, pronto se tornó impopular. Proclamó una nueva Constitución, la de 1867, en reemplazo de la Constitución de 1860.


En Arequipa se levantó la ciudadanía, negándose a jurar la nueva Constitución, que fue quemada en la Plaza de Armas. En su reemplazo se proclamó la Constitución de 1860. Era el 11 de septiembre de 1867. Como jefe de la revolución fue reconocido el general Pedro Diez Canseco, por ser el segundo vicepresidente constitucional, según las elecciones de 1862, consideradas las últimas legítimas. 


Prado viajó al sur, con el propósito de sofocar la revolución de Arequipa, mientras se prendía otro foco revolucionario en el norte, en Chiclayo, encabezado por el coronel José Balta. En Lima conspiraba Francisco Diez Canseco, hermano de Pedro.

Prado intentó tomar Arequipa, pero no pudo y después de dos intentos (el último de los cuales sucedió el 27 de diciembre) decidió volver a Lima, con un ejército reducido a 1800 hombres de los 6000 que originalmente lo componían. En Chiclayo también el pueblo resistió el asedio de las fuerzas de gobierno.


Prado, ya de retorno, desembarcó en El Callao el 5 de enero de 1868. Un cabildo abierto demostró el descontento popular a su gobierno, y Prado se vio obligado entonces a renunciar en la persona de su presidente de Consejo de Ministros, general Luis La Puerta, quien a la vez quiso dejar el mando en manos del alcalde de Lima, Antonio Gutiérrez de La Fuente. Pero el día 8 de enero llegó al Callao el general Francisco Diez Canseco, jefe político y militar de los departamentos del centro, quien asumió provisoriamente el poder hasta el día 22 de enero cuando lo entregó a su hermano, el general Pedro Diez Canseco, quien asumió así el mando interino por tercera vez.


Obras de gobierno


Durante este tercer mandato provisional de 1868, Pedro Diez Canseco hizo las siguientes obras:


De inmediato reestableció la Constitución de 1860, y convocó a elecciones para Presidente y Vicepresidente de la República y del Congreso, conforme a las anteriores leyes de los colegios electorales.


Anuló todos los actos administrativos de la dictadura de Prado.

Contrató al ingeniero norteamericano Henry Meiggs para que construyera el ferrocarril de Mollendo a Arequipa. La familia Diez Canseco ha publicado documentos que prueban la negativa de Pedro a aceptar 100,000 soles como gaje o remuneración por esta concesión.

Nombró a Francisco Bolognesi como comandante general de artillería y a Miguel Grau como comandante del monitor Huáscar, buque que llegó por primera vez al Callao el 2 de febrero de 1868.

Ordenó el traslado de los restos del mariscal Ramón Castilla a Lima, para hacerles solemnes funerales (20 y 21 de junio de 1868).

Las dificultades económicas lo llevaron a gestionar préstamos de las casas consignatarias del guano

Diez Canseco, hombre de evidente moralidad, no quiso prorrogarse en el poder, ni presentarse como candidato a las elecciones convocadas por su gobierno, pese a que buena parte de la población así lo deseaba. En las elecciones, realizadas en abril, se presentó como candidato el coronel José Balta, el caudillo de la revolución del norte, frente al cual se alzó la candidatura civil de Manuel Toribio Ureta, quien representaba a los liberales. Otro candidato, también civil, fue Manuel Costas. Triunfó Balta y Diez Canseco le entregó el mando, el 2 de agosto de 1868.

Cumplida su misión, Pedro se retiró a la vida privada, en medio del respeto y la admiración de sus paisanos arequipeños. Falleció ya en muy avanzada edad, en 1893.


Descendencia


Su familia con el paso de los años se haría más ligada a la política, sus descendientes más prominentes son: su nieto Víctor Andrés Belaúnde (político e intelectual), su bisnieto Fernando Belaúnde Terry (presidente en dos ocasiones y fundador del partido Acción Popular), sus tataranietos, Víctor Andrés García Belaúnde y José Antonio García Belaúnde, congresista y ex Canciller respectivamente, asimismo su hermana Francisca Díez-Canseco Corbacho estuvo casada con el presidente Ramón Castilla y Marquesado y los descendientes de su hermano Manuel Díez-Canseco Corbacho, los políticos Raúl Diez Canseco Terry, Javier Diez Canseco, Francisco Diez Canseco Távara y Anel Townsed Diez Canseco.




Predecesor:
Ramón Castilla
Encargado del mando
Presidente interino del Perú
Escudo de Perú

9 de abril de 1863 a 5 de agosto de 1863
Sucesor:
Juan Antonio Pezet
1º vicepresidente de la República
Predecesor:
Juan Antonio Pezet
1º vicepresidente de la República
Presidente interino del Perú
Escudo de Perú

6 de noviembre de 1865 a 28 de noviembre de 1865
Sucesor:
Mariano Ignacio Prado
Jefe Supremo del Perú
Predecesor:
Francisco Diez Canseco
Encargado del Gobierno
Presidente interino del Perú
Escudo de Perú

20 de enero de 1868 a 2 de agosto de 1868
Sucesor:
José Balta
P


Bibliografía


Basadre, Jorge: Historia de la República del Perú. 1822 - 1933, Octava Edición, corregida y aumentada. Tomo 4 y 5. Editada por el Diario "La República" de Lima y la Universidad "Ricardo Palma". Impreso en Santiago de Chile, 1998.

Chirinos Soto, Enrique: Historia de la República (1821-1930). Tomo I. Desde San Martín hasta Augusto B. Leguía. Lima, AFA Editores Importadores S.A, 1985.
Tauro del Pino, Alberto: Enciclopedia Ilustrada del Perú. Tercera Edición. Tomo 6. D’AC/FER. Lima, PEISA, 2001. ISBN 9972-40-155-3
Vargas Ugarte, Rubén: Historia General del Perú. Octavo y Noveno Tomo. Primera Edición. Editor Carlos Milla Batres. Lima, Perú, 1971.

Manuel Tamayo Möller


Manuel O. Tamayo Möller (Arequipa27 de enero de 1878 - LimaPerú, 20 de junio de 1909), hijo del ingeniero Augusto Tamayo Chocano y de Guillermina Moller Sojo Vallejo, y hermano del ingeniero Augusto E. Tamayo Moller, fue un médico e investigador peruano, con trabajos reconocidos en salud pública, especialmente relacionados a la leishmaniasis en su país y la verruga peruana.2 Su vida y genealogía están ampliamente descritas en el texto "Historia de los Tamayo del Perú" de Augusto Tamayo San Román.

Educación
Tamayo inició sus estudios en el Colegio Nacional de la Independencia Americana e ingresó después a la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de San Agustín en Arequipa. Finalmente se trasladó a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde optó por el grado de bachiller en medicina, el 16 de septiembre de 1899 con una tesis sobre la histología de la verruga nodular, recibiéndose de médico cirujano en 1901. En los libros de actas conservados en la Biblioteca de la Facultad de Medicina—llamada de San Fernando—de los años 1895 al 1899 constan las sesiones en que se le concede la certificación de Bachiller y la de Doctor, así como las menciones a su condición de alumno sobresaliente por estudios y notas.
Realizó estudios y se graduó en el Instituto Pasteur de París en 1902, y fue segundo secretario de las Legaciones del Perú en Francia yAlemania en 1903. Termina su estancia comisionada en París el 21 de abril de 1903, como consta en la edición de El Comercio de esa fecha en la que se saluda la culminación de sus estudios en Europa en los que se ha especializado en «los más importantes avances realizados en bacteriología y seroterapia». Añade el suelto que ha sido designado por el Gobierno representante peruano en el Congreso Internacional de Medicina que se realizara en Madrid hacia mediados de ese mismo año. De regreso en Lima se recibe de doctor en medicina en 1903 con una tesis sobre la policía sanitaria internacional del Perú, tesis que aun puede consultarse en la Biblioteca de la Facultad de San Fernando.
Se gradúa igualmente como bachiller primero y después como doctor en Ciencias el 3 de octubre de 1904, con las tesis «Los rayos N de Blondiot y la Dermatobia noxalis». Entre sus múltiples publicaciones pueden citarse El síndrome amorEl agua potable en LimaApuntes sobre la bacteriología de la enfermedad de CarriónUn caso grave de sicasteniaApuntes sobre la rabia en el Perú. Escribió igualmente para el Boletín de la Sociedad Geográfica, la Crónica Médica, la Gaceta de los Hospitales y la Gaceta Médica. En 1907 publica en La Crónica Médica un ensayo de clasificación de los tifo-similis de la Verruga Peruana febril. Es coautor, con el doctor Alberto García, de un "Informe sobre la laguna de Huacachina" por el cual llaman "amarillo Tamayo" a una sustancia colorante de ese color, extraída de una de las plantas de dicha laguna. Igualmente en ese estudio aparece la primera descripción, con ilustraciones hechas por el autor, del "Anopheles Peruvianus", hasta entonces desconocida variedad de ese mosquito anofelino y por lo que se le conoce también como "Anopheles Peruvianus Tamayo".



Laboral

Verruga peruana, objeto de estudio por Manuel O. Tamayo en sus últimos años de vida.
Fue médico titular del Hospital de Santa Ana en 1904 y jefe de la sección bacteriológica del Instituto Municipal de Higiene. Ejerció la Dirección del Instituto Bacteriológico del Perú y como tal publicó importantes informes sobre el estado sanitario de la ciudad en las Memorias de la Municipalidad de los años 1904 y 1905. En 1905 participa en el Congreso de Sanidad en el Collège de France, en París. En 1906 participa en el XV Congreso de Medicina de Lisboa como secretario de la delegación peruana presidida honorariamente por Julio Becerra y ejecutivamente por Augusto Pérez Araníbar, al que asisten como delegados los doctores Manuel Odriozola, Constantino J. Carvallo y Leonidas Avendaño. En 1908 presenta en el IV Congreso Médico Latino-Americano su importante y reconocida monografía la uta en el Perú, hito fundamental en el estudio de esa enfermedad en el Perú.
Tamayo describió una forma infiltrante no ulcerada de la leishmaniasis: la pápula tuberculosa y la Uta ulcerosa. Fue el primero en describir en cortes microscópicos, que los bordes de la ulceración de la leishmaniasis, aparecen procesos de acantosis e hiperqueratosis y mitosis de la capa basal hasta en columnas epiteliales en vías de destrucción celular. Es uno de los pocos en descubrir que sonforasteros en las zonas endémicas los que desarrollaban las formas graves de leishmaniasis peruana.

El doctor Manuel Tamayo (el tercero de pie visto de izquierda a derecha) , en el Instituto de higiene de Berlín 1902. (Imagen en presentación de Slide Share de mianrame6666) .

Fue premiado por la Municipalidad de Lima por su libro El alcoholismo. Fue el iniciador de la vacunación antirrábica en el Perú y fue igualmente el primer investigador que reprodujo la verruga peruana en animales de experimentación para su mejor estudio. Es uno de los médicos pioneros en la investigación de la verruga nodular, cuyos trabajos son ampliamente difundidos en innumerables textos especializados nacionales e internacionales de finales del siglo XIX y principios del XX. Fue el primero, en un artículo de la Revista Universitaria, en llamar la atención sobre la necesidad de crear la cátedra de enseñanza biológica en San Marcos. Carlos Enrique Paz-Soldán en el texto Decanos, maestros y médicos de la Facultad de Medicina de Lima, publicado en 1957 lo considera “gran patólogo tempranamente arrebatado a la Medicina patria. Tamayo era la cultura, el entusiasmo y la inteligencia” dice el autor de ese texto. Es gracias a esa intensa actividad y al múltiple reconocimiento de diversas instituciones de la época, que la comunidad médica en conjunción con su familia le dedica como reconocimiento y homenaje, en su temprana muerte en 1909, un hermoso mausoleo en el entorno de la Cripta de los Héroes del Cementerio Presbítero Matías Maestro de Lima. El mausoleo lo adorna un ángel femenino, que deja ver sus piernas a través de una túnica exótica, mientras sostiene en las manos un bastón con una serpiente enroscada y hojas de olivo a la altura de los genitales.


Ángel del Mausoleo de Manuel O. Tamayo, Cementerio Presbítero Maestro (fotografía de Juan Arellano en Flickr).



Referencias

  • Uriel García C. y Fernando Uriel García V. Ideas e imágenes en la enfermedad de Carrión. Análisis Historiográfico de la Iconografía de la Bartonellosis Humana (en español). Folia Dermatológica Peruana - Vol. 10 • Nº. 1 Marzo de 1999. Último acceso 25 de agosto, 2008.
  • WEISS, Pedro. Epidemiología y clínica de las leishmaniosis tegumentarias en el Perú. Rev. perú. med. exp. salud publica. [online]. sep. 1943, vol.2, no.3 [citado 25 agosto de 2008], p.209-248. Disponible en la World Wide Web: <http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-46341943000300001&lng=es&nrm=iso>. ISSN 1726-4634.
  • Harvard University Library Virtual Collection. Folleto Pan-American Scientific Congress 1908-1909 Santiago, Chile. Último acceso 25 de agosto de 2008.
  • Universidad Ricardo Palma. [http://www.urp.edu.pe/urp/modules/institutos/invest_mus/escul_monufune.pdf ESCULTURA MONUMENTAL Y FUNERARIA EN LIMA] (en español).

    José Sebastián Barranca Lovera


    José Sebastián Barranca Lovera (Acarí, 20 de enero de 1830 - †Lima, 4 de diciembre de 1909) fue un científico naturalista, filólogo y maestro peruano. Hizo notables estudios sobre la flora y fauna del Perú, y también sobre sus riquezas minerales. Se especializó en las lenguas nativas (quechua, aymara y algunos dialectos) y fue el primero en traducir al español el drama quechua Ollantay. Fue también uno de los catedráticos fundadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad Mayor de San Marcos.

    Nota: (En cuanto a la fecha de su nacimiento, la más acertada parece ser la que nos da Áureo Sotelo Huerta - coautor del libro: "Sebastián Barranca Lovera; Pionero de las ciencias naturales, lingüísticas y filológicas" - quien la determina como un 20 de enero de 1830. 

    1830, porque según su partida de bautismo, fue bautizado en febrero de ese año y 20 de enero, porque es la fecha que el mismo Barranca afirmaba era su cumpleaños).http://camanahermosa.blogspot.pe



    Recuperada ya su salud, permaneció en la sierra dedicado a la docencia. Fue profesor de Física en Huancayo, de Latinidad enHuancavelica y de Matemática en Ayacucho.

    Retornó a Lima en 1857, donde abrió un curso de enseñanza de Química, teórica y práctica. Por razones familiares, en 1860 viajó a Ica, donde dictó el mismo curso. Fue el primero en efectuar el análisis de las aguas salutíferas de las lagunas de la región. Una vez más retornó a Lima en 1861, donde reanudó sus estudios de mineralogía y botánica. Por esos años aprendió también los idiomas inglésfrancés y alemán.
    De 1863 a 1870 se desempeñó como profesor de griego en el Colegio Guadalupe. En 1868 asumió la cátedra de Historia Natural en la Facultad de Ciencias de la Universidad de San Marcos. Por haber sido uno de los catedráticos fundadores de esa facultad, se le otorgó el grado de doctor, el 18 de junio de 1868. Al mismo tiempo, ejercía como conservador del Jardín Botánico y como encargado interino del Museo Nacional.
    En ese mismo año de 1868 publicó su traducción al español del drama quechua Ollantay, bajo el título de Ollanta, o la severidad de un padre y la clemencia de un rey. Sostuvo que este drama era de origen incaico, iniciándose así la polémica.
    Nombrado químico naturalista consultor del Ministerio de Hacienda, en 1872 integró la comisión destinada a estudiar los depósitos de guano de las islas Chincha. En esta oportunidad, estudió las formaciones geológicas e identificó fósiles y algunos afloramientos minerales. En 1876 fue uno de los fundadores de la Escuela de Minas, donde dictó el curso de Mineralogía.
    Colaboró en El Siglo (1874-1879), órgano de difusión de la Sociedad Amigos del Saber. Promovió la fundación de la Sociedad Amantes de la Ciencia (1881) y fue colaborador de su órgano de difusión Gaceta Científica (1884-1908). Fundó una Academia de Ciencias (1882-1892), donde impartió hasta 30 cursos distintos, algunos enseñados por primera vez en Perú, como por ejemplo Fitoquímica, Urografía práctica, Petrografía. Fue también uno de los fundadores del Instituto Histórico del Perú (1905).
    Obtuvo su jubilación en 1905. Falleció en el hospital italiano de Lima, el 4 de diciembre de 1909, en medio de la pobreza y el olvido. Fue su discípulo, el doctor Rufino Aspiazu Báscones, quien logró salvar sus restos mortales de la zanja anónima para que fueran depositados en un nicho especial que adquirió de su propio peculio. Hoy descansan sus restos en el Cementerio Presbítero Maestro.

    Homenajes

    Por Resolución Suprema del 5 de junio de 1950, el Colegio Nacional de Camaná pasó a llamarse "Sebastián Barranca".

    Obra

    • Ollanta, o la severidad de un padre y la clemencia de un rey (1868). Traducción al español del famoso drama quechua Ollantay, con notas.
    • Informe sobre la teoría del astrónomo alemán Rudolf Falb acerca de los temblores y erupciones volcánicas (1869), en colaboración del doctor Martín Dulanto.
    • Memorandum de los productos naturales peruanos que proceden de los tres reinos (1892).
    • Raíces Kichuas, en varios números del Boletín de la Sociedad Geográfica de Lima.
    Una compilación de sus trabajos como quechuista y naturalista, aparecidos en publicaciones periódicas, fue realizada por Francisco E. Ruiz Alarco, en dos volúmenes (1951).

    Referencias

    • Basadre Grohmann, JorgeHistoria de la República del Perú (1822 - 1933), Tomo 8, p. 116-117. Editada por la Empresa Editora El Comercio S. A. Lima, 2005. ISBN 9972-205-70-3 (V.8)
    • Palomino, Alfredo - Sotelo, Aureo (2007): Sebastián Barranca Lovera, Ed. San Marcos, Lima, 217 p.
    • Tauro del Pino, AlbertoEnciclopedia Ilustrada del Perú. Tercera Edición. Tomo 2. Lima, PEISA, 2001. ISBN 9972-40-151-0
    • Varios autores: Grandes Forjadores del Perú. Lima, Lexus Editores, 2000. ISBN 9972-625-50-8

      Samuel Pastor Caballero


      Esta biografía la he extraído de la monografía de don José María Morante, quien a su vez la expuso en su ilustre trabajo de manera peculiar, ya que este conversó con su hijo Don Jacinto Pastor Larrea quien dio datos nunca antes sabidos de su padre y también mostró el titulo de abogado con el cual contaba su padre, con lo cual queda demostrado que esta bien el hecho de llamarlo Dr. Lo cual fue desconocido por muchos paisanos nuestros, este titulo fue obtenido en la Universidad de San Agustín de Arequipa en 1850; el Dr. Samuel Pastor también tenía títulos de doctorado en filosofía, letras y jurisprudencia entre otros acontecimientos importantes de su vida que procedo a transcribir.El doctor Samuel Pastor nació en nuestro valle de Camaná, el 14 de enero de 1829, del matrimonio de Don Jacinto Pastor y de Doña Petronila Caballero siendo el único hijo y como tal el heredero universal de sus progenitores. 

      Hombre de bien como todos los de su raza, el doctor fue continuador de la filantropía de sus mayores. Así su señora madre, Doña Petronila Caballero, en su testamento celebrado en 1846, deja un rosario de granates con perlas finas y cruz de oro para la virgen de la Asunta de la otra banda (hoy San José), que ignoro la suerte que haya corrido y su señor padre don Jacinto Pastor, fue un importante hombre que jugó un importante papel en las revoluciones de Castilla, que el historiador Jorge Basadre consigno su nombre en las paginas de la historia de la república. También esta íntimamente vinculado a la cuestión de los terrenos enfiteutas de La Deheza. Antes el cauce solo llegaba hasta el matadero y de ahí las aguas se habrían paso como podían hasta llegar al mar, lo que permitió durante las avenidas de las aguas que estas dejaron un limo que formaron con el tiempo un banco de buenos terrenos que en nada se parecen a los de la Boya y los de la Calderona que los limitan por oriente y poniente respectivamente.

      Fue entonces que salió alcalde de Camaná Don Manuel Córdova, llamado cariñosamente “tata Córdova” quien propuso al gobierno la continuación del cause de “el Brazo” desde el matadero hasta el mar a condición de aprovechar los terrenos. El gobierno accedió pero limito el aprovechamiento de las nuevas tierras a solo por una vida y pagándose un pequeño canon a favor del hospital de la localidad que había sido creado por ley de 18 noviembre de 1839. Pasó el tiempo, se cumplió la vida de usufructo de los terrenos de la Deheza siendo alcalde Don Jacinto Pastor quien porque si y atribuyéndose facultades del ejecutivo prorroga la enfiteusis por tres vidas mas un 30 de abril de 1859.

      Otros de sus relacionados, el Alférez Real de Camaná don Diego Pastor, legó tres hacienditas, entre ellas llamada hasta hoy del obispo o del Seminario, para que con su producto se sostuvieran dos becas en el seminario, de San Jerónimo de Arequipa a favor de dos hijos de Camaná. Otras donaciones a favor también del hospital de dicha ciudad, cuyos documentos nos demuestran el empeño de esta gente a favor de nuestro valle.

      El Dr. Samuel Pastor Caballero fue el heredero de todas estas virtudes y de toda esa filantropía. En su semblante apacible se destaca su frente amplia sus pequeñas barbas a la española, su nariz aguileña y sus ojos negros de mirar profundo protegidos por pobladas cejas.

      Por tradición oral todos sabemos en Camaná, que el Dr. Samuel Pastor fue el continuador de los empeños de su señor padre para trasladar la población a La Pampa, a cuyo efecto obsequió solares, madera y caña para que los habitantes del pueblo no tuvieran que alegar la falta de facilidades para el traslado. El por su parte sacó el agua a su costo para la nueva población y en lo que hoy es pampa desértica, florecieron, jardines y los naranjos dieron sus dorados frutos. Muchos hemos conocido ya en ruinas el hermoso templo que hacia construir, la pila de hierro que instalo en el centro de la gran plaza y que los vecinos de la Pampa hacen bien en defender, porque haciéndolo así respetan su pasado glorioso y hacen honor a la tradición que se conserva. Desgraciadamente , Pastor no coronó su gran obra filántropa de urbanismo y de abanderado de amor por su tierra. La mano criminal de un resentido anormal cegó su vida el 1º de noviembre de 1879; pero el también, de buena cepa española hirió mortalmente a su agresor. El pueblo indignado vengó la muerte de su benefactor cometiendo otro delito al linchar a Rodolfo Quimper.

       La muerte del doctor Pastor atrasó un siglo el progreso urbano y sanitario de Camaná y desvió su porvenir de ser población seca, ventilada y salubre en el distrito de La Pampa que hoy lleva su nombre ¿no creen que al colocar su retrato en esta galería se hace justicia al perennizar su memoria en pago de los esfuerzos de él y de los suyos por el bienestar de nuestra tierra? Este homenaje al Dr. Samuel Pastor Caballero tiene un carácter colectivo, porque es en honor de toda su progenie. 

      Fuente: http://atimicamana.blogspot.pe/2009/09/homenaje-al-dr-samuel-pastor-caballero.html