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Juan Pablo Viscardo y Guzmán





(* Pampacolca, Arequipa, 1748 - † Londres, 1798). Jesuita e intelectual. Precursor de la Independencia del Perú, es una figura que pertenece a la historia de las ideas y del proceso de formación del espíritu americanista.


Nacido en 1748 en Pampacolca, departamento de Arequipa. Residió en su ciudad natal, Arequipa, hasta que su orden religiosa fue expulsada del país. Viajó entonces a Italia y se estableció en un pequeño pueblo cerca de Génova. Después de pedir su secularización, esperó largos años la autorización para regresar a su patria y recuperar los bienes confiscados durante su exilio, lo que finalmente le fue denegado.



En 1780, la noticia de la sublevación del líder indígena Túpac Amaru II en el Cuzco provocó su inmediata reacción y decidió apoyarla. Sin saber que había sido sangrientamente reprimida, le escribió a John Udny, cónsul inglés en Livorno y se ofreció a participar personalmente en una vasta acción revolucionaria. Con este fin se trasladó a Londres en 1782, y allí permaneció un par de años antes de regresar a Italia, donde prosiguió su campaña. En Francia, entre 1782 y 1791, terminó de redactar su famosa Carta a los Españoles Americanos, un documento fundamental del pensamiento libertario americano. Esta carta, escrita en francés, aparece primero, gracias al prócer venezolano Francisco de Miranda, en 1791, y circuló clandestinamente. En 1801 se publicó en español. Ambas ediciones son londinenses, aunque la primera tiene pie de imprenta en Filadelfia. Vizcardo murió en Londres, donde se encontraba becado desde 1796 en el barrio de Westminster, una placa recordatoria se erigió en el que fue su hogar.









Portada de la primera edición de la “Carta a los españoles americanos”, en idioma francés (1799).



Portada de la primera edición en castellano de la “Carta a los españoles americanos” (1801).

Fragmentos de la Carta

(...)Hermanos compatriotas. La inmediación al IV siglo del establecimiento de nuestros antepasados en el nuevo mundo, es una ocurrencia sumamente notable, para que deje de interesar nuestra atención. El descubrimiento de una parte tan grande de la tierra, es y será siempre, para el género humano, el acontecimiento más memorable de sus anales. Mas para nosotros que somos sus habitantes, y para nuestros descendientes, es un objeto de la más grande importancia. El nuevo mando es nuestra patria, y su historia es la nuestra, y en ella es que debemos examinar nuestra situación presente, para determinarnos por ella, a tomar el partido necesario a la conservación de nuestros derechos propios, y de vuestros sucesores…

Si como es triste nuestra condición actual fuese irremediable, sería un acto de compasión el ocultarla a vuestros ojos; pero teniendo en nuestro poder su más seguro remedio, descubramos este horroroso cuadro para considerarla a la luz de la verdad. Esta nos enseña, que toda la ley que se opone al bien universal de aquellos, para quienes está hecha, es un acto de tiranía, y que el exigir su observancia es forzar a la esclavitud, que una ley que se dirigiese a destruir directamente las bases de la prosperidad de un pueblo, sería una monstruosidad superior a toda expresión; es evidente también que un pueblo, a quien se despojase de la libertad personal y de la disposición de sus bienes, cuando todas las otras naciones, en iguales circunstancias, ponen su más grande interés en extenderlas, se hallaría en un estado de esclavitud, mayor que el que puede imponer un enemigo en la embriaguez de la victoria….


Por honor de la humanidad y de nuestra Nación, más vale pasar en silencio los horrores, y las violencias del otro comercio exclusivo (conocido en el Perú con el nombre de repartimientos), que se arrogan los corregidores y alcaldes mayores para la desolación, y ruina particular de los desgraciados indios y mestizos. Que maravilla es pues, si con tanto oro y plata de que hemos casi saciado al Universo, poseamos apenas con que cubrir nuestra desnudez. ¿De qué sirven tantas tierras tan fértiles, si además de la falta de instrumentos necesarios para labrarlas, nos es por otra parte inútil el hacerlo más allá de nuestra propia consumación? Tantos bienes, corno la naturaleza nos prodiga, son enteramente perdidos; ellos acusan la tiranía que nos impide el aprovecharlos comunicándonos con otros pueblos.(...)

(...) "La conservación de los derechos naturales, y sobre todo de la libertad y seguridad de las personas y haciendas, es incontestablemente la piedra fundamental de toda sociedad humana, de cualquier manera que esté combinada.

“La distancia de los lugares, que por si misma, proclama nuestra independencia natural, es menor aun que la de nuestros intereses. Tenemos esencialmente necesidad de un gobierno que esté en medio de nosotros para la distribución de sus beneficios objeto de la unión social. Depender de un gobierno distante dos o tres mil leguas, es lo mismo que renunciar a su utilidad; y este es el interés de la Corte de España, que no aspira a darnos leyes, a dominar nuestro comercio, nuestra industria, nuestros bienes y nuestras personas, sino para sacrificarlas a su ambición, a su orgullo y a su avaricia.

“No hay ya pretexto para excusar nuestra apatía si sufrimos más largo tiempo las vejaciones; si nos destruyen, se dirá con razón que nuestra cobardía las merece. Nuestros descendientes nos llenarán de imprecaciones amargas, cuando mordiendo el freno de la esclavitud que habrán heredado, se acordaren del momento en que para ser libres no era menester sino quererlo.


“Este momento ha llegado, acojámosle con todos los sentimientos de una preciosa actitud, y por pocos esfuerzos que hagamos, la sabia libertad, don precioso del cielo, acompañada de todas las virtudes, y seguida de la prosperidad comenzará su reino en el nuevo mundo, y la tiranía será inmediatamente exterminada”.(...)


Monumento al prócer  inaugurado el 26 de junio de 1966 en Pampacolca , los personajes  que aparecen en la foto son : N.N., Dr. Gustavo Bacacorzo, Sr. Miguel Lazarte Durán, Sr. Victor A. Gamero Durán, Sr. Oscar Vizcardo Durán, Sr. José Huaco Vizcardo, Sr. Manuel Vizcardo Pascuali, Dr. Javier de Belaunde Ruiz de Somocurcio, Sr. Domingo Rosas Arias, Dr. Antonio Rodríguez del Valle, Sr. Lutgardo Flores Rosas, Sr. Fernando Rosas Vizcardo, Sr. Moisés Luque Rosas, Srta. Maria Luque Rosas, Sra. Luz Cardenas de Vizcardo, Sra. Irma Gamero Rodríguez, Sra. Laura Castillo de Flores, Sra. Gaby García de Huaco, Srta. Alcira De la Cruz, Ing. Salvador Huaco Vizcardo, Sra. Zoila Valdivia de Rosas, Sra. Norberta Rosas de Luque, Sra. Aurora Chirinos de Rosas, Sra. Carmela Lopéz de Romaña de Belaunde, Sra. Alcira Flores Rosas . (fotografía : http://pampacolca.com/historia/)



La Carta aprovecha la inminencia del tercer centenario del descubrimiento para hacer una encendida defensa del principio de la autodeterminación y resume los tres siglos de coloniaje con cuatro palabras: “ingratitud, injusticia, servidumbre y desolación”. Es el primer documento político que plantea sin ambages la independencia total y la justifica con argumentos convincentes. Su influencia sobre los hombres de la época fue decisiva; Miranda lo adoptó como suyo y la utilizó en su campaña liberadora de 1806.



Monumento a Juan Pablo Viscardo y guzmán en el parque Selva  Alegre, en Arequipa, develado en agosto de 1972, obra del artista  Joaquín Ugarte y Ugarte. (fotografías en tripadvisor.com.pe)